Me llamo Macarena Torrente y soy Argentina. Nací y me crié en Puerto Madryn, una pequeña ciudad de la Patagonia, y a los 18 años, luego de terminar la escuela secundaria, dejé la casa de mis padres y me mudé a la ciudad de Buenos Aires con el objetivo de estudiar la carrera Licenciatura en Filosofía en la Universidad de Buenos Aires.

Desde que soy bebé siempre viaje en compañía de mis papás por mi provincia, por mi país, por algunos países de Sudamérica. En el 2013, a mis 21 años, hice mi primer viaje sola por cuatro meses: me fui a Estados Unidos a trabajar por medio de Work and Travel. Volví a Argentina llena de preguntas y con un enorme deseo de cambiar. No sabía que, no sabía cómo, pero algo muy dentro mio sabía que las cosas como las estaba haciendo no me estaban haciendo feliz.

En enero de 2015 planifiqué un viaje con dos amigas de tres semanas por el Norte Argentino. Tres semanas se convirtieron en un año viajando por Sudamérica y Estados Unidos, donde siempre fui trabajando para sustentar mi viaje, porque claro, yo solo tenía plata para un mes y un poco más. Al final del 2015 cuando volví a casa, sabía que no quería desperdiciar mi tiempo y  juventud en algo que no me hacía sentir plena, mi estilo de vida sin planearlo, ya había cambiado para siempre.

Dejé la Universidad después de 4 años cursados, rescindí el contrato del departamento que compartía con mi prima en Buenos Aires, vendí todas mis cosas y regalé muchas otras, armé mi mochila, mi pequeña casa rodante, y emprendí un nuevo viaje.

Viaje dos años a dedo (autostop) de sur a norte por Brasil con mi compañero de viajes y de vida con quien nos conocimos en Ecuador y después de muchos encuentros y desencuentros del camino, decidimos viajar juntos. Seguimos viajando por Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y volvimos a Argentina.

Hoy estoy en casa, disfrutando de todo aquello que no se puede hacer mientras se viaja tanto. Buscando y encontrando la felicidad en las pequeñas y simples cosas. Viajar es hermoso pero también cansa. Y eso lo aprendí después de todos estos años.

Este blog es una bitácora de viajes, un testimonio del camino. Para mi misma, que tengo memoria de un colador. Para mi familia y amigos, así me sienten más cerca, y para todo aquel que le gusta viajar, o le gusta leer historias lejanas y extrañas. No pretendo decirle a nadie como tiene que ser su viaje, pero sí espero poder ayudarlo o contagiarlo con algunas historias, recomendaciones o información de lugares. También, como nadie nace sabiendo como viajar o siendo mochilero, acepto cualquier tipo de consejo o sugerencia si estás del otro lado de la pantalla.

La mayoría de las cosas que acá encontrarás son muy personales, es lo que me ha servido a mi y como he ido aprendiendo. Yo elegí esta manera de viajar (o ella me encontró a mi, porque nunca fue un plan premeditado) y se que lo que acá puedo contar no funcione ni les guste a todos. Existen miles de maneras de viajar y muchos tipos de viajes y viajeros. Cada uno encuentra la suya según que busca al viajar.

Sustento mi viaje, por lo general, de manera independiente haciendo macramé, malabares, vendiendo comida o cualquier otra cosa que se me ocurra y surga. Acá solo encontrarán datos basados en la experiencia de una mochilera con un presupuesto acotadísimo el cual no le es impedimento para cumplir cada una de sus metas y sueños. Espero que tampoco lo sea para vos.

¡Bienvenido y espero que seas parte de este increíble camino!

Morro dois Irmaos, Rios de Janeiro, Brasil

¡Ojos achinados de felicidad!