Yo quería ir a New Orleans. Se me había metido en la cabeza ir antes de irnos de Estados Unidos, porque había leído y escuchado muchas cosas acerca de ella. Cuando buscando pasajes de avión (la web Kayak es mi favorita, uno pone el lugar de salida y te muestra los mejores precios de vuelos a cualquier lado del mundo) encontré uno a solo 50 dólares, no lo dudé.

New Orleans es una ciudad del estado de Luisiana, al sur de Estados Unidos, fundada por colonos franceses, quienes luego le cedieron el territorio a la poderosa España del siglo XVIII y a principios del siglo XIX fue vendida a Estados Unidos. Menciono esto porque, la mezcla de tradiciones se ven reflejadas en la arquitectura, en la comida y esencia del lugar.

New Orleans respira y se alimenta de música. Todo el tiempo, en todo lugar: música. Jazz en cada bar, en cada esquina, en cualquier plaza. Músicos jóvenes, viejos, locales o foráneos parados en alguna calle tocando y llenando el aire de sonidos, esperando por alguna propina. Caminar en la noche por la popular  Bourbon Street en el French Quarter, es la locura de gente caminando y gritando por la calle, con cervezas y tragos en la mano, borrachos divirtiéndose mientras en cada bar, uno al lado del otro durante mas de 5 cuadras, las distintas bandas hacen música mezclándose todas las melodías en la calle, no sabiendo a cual prestarle atención. Para los que más saben, los verdaderos expertos del Jazz no se encuentran ahí sino en Frenchmen Street, donde también hay otro puñado de pubs, restaurantes, tiendas y más vida nocturna.

New Orleans, calle Bourbon Street

Bourbon Street en la noche, cantidad de gente yendo y viniendo.

Musicos callejeros de Jazz en Nueva Orleans

y su música por todos lados. Aguante lo músicos callejeros, a mi me encanta verlos en donde sea: en una esquina, en un metro, en una plaza.

New Orleans es, no solo la cuna del Jazz y donde nació Louis Armstrong, quien tiene un bonito parque con su nombre, sino también, misterio. A lo largo de más de dos centenares de vida sufrió dos grandes incendios, fue arrasada por la fiebre amarilla y padeció la furia del huracán Katrina, y hoy diez años después, caminando las calles de la ciudad, siempre te encontrás con algo en reconstrucción. Y digo misterio porque muchas de las casas esconden alguna historia de muerte y tragedia.

Hice el Free Tours by Foot edición ¨Ghost Tour” (uno le da propinas al guía a voluntad, según tu opinión y bolsillo) y caminando por las callecitas del French Quarter con un guía mas que simpático, oriundo y descendiente de esclavos, fui escuchando historias tan lejanas como locas.

Una de las que recuerdo es acerca de Delphine LaLaurie. Una mujer de alto estrato social que se casó 3 veces y sus dos primeros maridos desaparecieron misteriosamente y nunca se supo que pasó. Ya con su tercer esposo se mudaron a una gran mansión ubicada en el French Quarter y mantuvieron buenas relaciones sociales por su estrato social y riqueza. Pero, Madame LaLaurie, era terriblemente cruel. Torturaba y hasta experimentaba con sus esclavos. Les cocía la boca, les abría el vientre y les sacaba los intestinos y los ponía en otra parte (no entendí muy bien dónde ni cómo, el guía tenia un inglés muy sureño que no era fácil de seguir) o experimentaba con posibles operaciones de cambio de sexos, los encadenaba desnudos, los veía sufrir. Cuando los vecinos empezaron a sospechar, ya que los esclavos desaparecían repentinamente y aparecían otros nuevos en su lugar, la policía llego a la mansión y vio lo que ocurría en el ático: personas muertas o medias moribundas, mutiladas, despojadas de algunas de sus extremidades, muchas de ellas conservadas en frascos. Se dice que el matrimonio se fugó a Francia y se pierde el rastro de ellos. Pero la mansión se ha ganado el título de mansión embrujada, ya que a la noche se escuchan gritos y se ven apariciones de los esclavos deambulando a su alrededor.

Como un dato de color más, Nicolas Cage compró la mansión hace unos años, nunca la habitó y luego el Estado se la expropió por no pagar mas de 4 millones de dólares en impuestos. El actual propietario, solo vivió unos días allí pues no soportaba los gritos y sollozos de agonía y hasta llegó a sentir arañazos en su espalda mientras descansaba en su cama. Hoy en día permanece deshabitada.

Como esta, la ciudad esta de llena de historias escondidas en sus calles, mansiones y hoteles. Gritos, sollozos, apariciones en las calles o en los balcones, en los espejos o en las habitaciones. En mis pocos días ahí, yo nunca vi ni sentí nada, pero si hay historias de gente que ha visto y oído, que ha sentido ser empujada misteriosamente hacia la carretera cuando un auto se aproximaba. Claro, por supuesto, supongo que es creer o reventar. Pero para muchos, New Orleans es, sin duda, uno de los lugares más encantados de Estados Unidos.

Más allá de su aspecto tenebroso, es una ciudad pintoresca, que por momentos te remonta a otra época y lugar. Las fachadas de las casas del French Quarter son coloridas y todas tienen bonitos balcones donde me imagino tranquila sentada tomando mate. Durante la noche, en muchos de esos balcones, hay gente bebiendo que arrojan collares a las personas en la calle de abajo.

Las calles tienen nombres franceses y esta de lleno de tiendas de antigüedades y galerías de artes. Por curiosidad voy entrando a cada tienda y encontrando antifaces, máscaras y boas, y un poco más allá, una misteriosa tienda de vudú con muñecas, frasquitos con lo que parece ser algún tipo de líquido adentro, altares y fotos con el retrato de Marie Laveau. Es que en New Orleans nació y murió la madre del vudú, allí está su casa y uno puede ir a visitar su tumba al cementerio, y aún hoy muchos de los descendientes de esclavos africanos, siguen practicando esta religión. Y uno que muy bien no sabe de qué se trata todo esto, pero tiene en la cabeza una idea de magia negra, pociones y caldos, bien a lo brujo, todo esto le parece curioso y un poco aterrador.

Pero todo eso esta ahí, mezclado con los fantasmas y lugares encantados, con el jazz, el río Mississippi, los pantanos que rodean la ciudad, sus mansiones victorianas en Saint Charles Street, su línea de metro cable por Canal Street, los restaurantes ofreciéndote carne de aligator (cocodrilo) y mucha fiesta y diversión por las noches, donde te encontrarás con extranjeros de cualquier parte del mundo echándole un ojo a esta enigmática ciudad.

Tienda de vudu en Nueva Orleans

Una de las tantas tiendas de Vudu, ¡cosas muy extrañas había ahí adentro!

 

Cosas curiosas en tienda de vudu,Nueva Orleans

Cosas curiosas en la tienda de vudu

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y otras..

Tienda de vudu, Nueva Orleans

y un poco más …

French Quarter, Nueva Orleans

Las calles y casas en el French Quarter

French Quarter, Nueva Orleans

y sus balcones.. AMÉ

French Quarter, Nueva Orleans

Los nombres de las ¨ruas¨ en francés..

Plaza de Armas, Nueva Orleans

y como toda ciudad fundada por españoles no le podía faltar su Plaza de Armas

Tarot en Nueva Orleans

Un poco de tarot y lectura de manos..

St. Louis Cathedral en Jackson Square, Nueva Orleans

St. Louis Cathedral en Jackson Square

El Río Mississippi en Nueva Orleans

El Río Mississippi..

Canal Street, en Nueva Orleans

La famosa Canal Street

Metro cable de Nueva Orleans

y el pintoresco metro cable con 5 líneas que recorren parte de la ciudad

Casas en Nueva Orleans

y alguna casita de colores, como muchas…

French Market en New Orleans

EL mercado Francés donde los locales venden todo tipo de productos regionales, naturales, elaborados a mano, etc.

French Quarter en New Orleans

y de nuevo… el French Quarter y sus calles.


4 comentarios

Zenaida Wheels · septiembre 28, 2015 a las 12:13 am

Gracias por llevarme de nuevo a esta magnifica ciudad! Que viva la música y la fiesta de New Orleans!

    macatorrente · septiembre 28, 2015 a las 10:34 am

    y gracias a vos por pasarte y leer! Unico New Orleans.

Desarrollo Peregrino · junio 22, 2016 a las 5:54 am

A mi me encantó New Orleans! Fuí en pleno Mardi Gras así había mucha fiesta, no escuché historias tenebrosas sino mas historias sobre la musica y la comida! Quisiera volver cuando no este el carnaval para disfrutarla mas calmadamente! Saludos

    macatorrente · junio 22, 2016 a las 2:48 pm

    No me imagino lo que debe ser en pleno Mardi Grass si cuando yo fui en septiembre ya había mucha fiesta sin ningún motivo en especial!! Si, vuelve, creo que es una linda ciudad para volver y seguir descubrimiento!!
    abrazo!

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